martes, 12 de mayo de 2009

Recordando Barrionuevo Ministro de Felipe González y del PSOE descubren a la Guardia Civil y luego todos descubrimos a delincuentes en Interior.

La cúpula de Interior encabezada por su ministro el célebre Barrionuevo, que había descubierto la Guardia Civil, implicada en actos delictuales muy graves, después de hacer un análisis podemos darnos cuenta a quiénes Felipe González había encargado la Seguridad pública, lo que empezó pidiendo la desmilitarización en el programa electoral del PSOE 1982, pasó a la formación en Interior de un grupo de delincuentes cuya cúpula mafiosa se dedicó a perseguir a trabajadores de la Guardia Civil y a organizar Operaciones ilegales como la Columna y otras.
Éstos protegidos --condenados privilegiados-- no han respondido nunca, se han dedicado a vulnerar los derechos constitucionales y humanos de los ciudadanos Guardias Civiles y no pasó nada, a pesar de las condenas sucesivas del TEDH, esto demuestra que nuestro país, ni con ZP ni con nadie sienten verguenza por machacar y nazinizar a las personas, en fin ésta es la sociedad del PSOE que sólo ven por las castas y los privilegios de los suyos y de los grupos políticos, y no estamos diciendo nada que no se palpe, los desarrapados van a la cárcel a cumplir toda su condena , los delincuentes del PSOE, con actos de lexa humanidad a sus casas.


Lunes, 25 de mayo de 1998

Sancristóbal mostró a Barrionuevo y Vera la foto de la persona que iban a secuestrar

El ex gobernador ofrecerá más detalles de la implicación de la cúpula de Interior en el juicio que comienza hoy




ANTONIO RUBIO
MANUEL CERDAN
MADRID.- Julián Sancristóbal, días antes del secuestro de Segundo Marey, se desplazó de Bilbao a Madrid a fin de obtener el visto bueno del entonces ministro del Interior, José Barrionuevo, y del número dos del departamento, Rafael Vera, para poder realizar en territorio francés el secuestro de Mikel Lujua, dirigente de ETA que vivía en la clandestinidad, según ha podido saber EL MUNDO de fuentes próximas al ex gobernador civil de Vizcaya este fin de semana.
Después la operación fracasó: los mercenarios de los GAL secuestraron por equivocación a Marey, que no tenía nada que ver con la cúpula etarra.
Sancristóbal, en la reunión que mantuvo con Barrionuevo y Vera en el despacho del primero a finales de noviembre de 1983, puso sobre la mesa un informe policial y una fotografía de Mikel Lujua, en un principio el único objetivo de la misión antiterrorista.
La información que publica hoy EL MUNDO no figura en ninguna de las declaraciones sumariales de Sancristóbal, ni ante Baltasar Garzón en la Audiencia Nacional, ni ante Eduardo Móner en la causa especial del Tribunal Supremo.
Sin embargo, este diario ha podido saber que el ex alto cargo de Interior está dispuesto a revelar todos estos datos durante la vista del juicio.
Sancristóbal siempre ha mantenido que habló telefónicamente con Barrionuevo y Vera la noche del secuestro, el 4 de diciembre de 1983, para informar a sus jefes del fracaso de la operación. Barrionuevo y Vera han negado estas afirmaciones.
Sancristóbal conocía el paradero de Lujua, entonces uno de los máximos dirigentes de ETA, gracias a la información facilitida por Guy Metge, un comisario francés que colaboraba con la policía de Bilbao. Interior disponía en el País Vasco francés de una amplia red de agentes franceses que facilitaban datos de los domicilios de etarras.
Metge, que colaboraba con la Jefatura Superior de Policía de Bilbao y mantenía unas excelentes relaciones con José Amedo, llegó a desplazarse a la jefatura de Bilbao donde identificó en una plancha fotografáfica, con imágenes de fichados de ETA, a Segundo Marey, un trabajador de la cooperativa Sokoa a quien seguían los mercenarios de los GAL, como a Lujua. La mala calidad y la antigüedad de las fotos fue lo que provocó la confusión.
Pero la importancia de la información facilitada por Metge, reconociendo a uno de los cabecillas más peligrosos de la organización terrorista ETA, fue lo que obligó a Sancristóbal a desplazarse a Madrid para comunicar su localización al ministro y al secretario de Estado y recibir instrucciones.
LOS MERCENARIOS.- Metge, que había trabajado para la policía española en la época del Batallón Vasco español, durante los gobiernos de UCD, fue quien proporcionó a Amedo los mercenarios Pedro Sánchez y Mohand Talbi, quienes verdaderamente secuestraron a Marey por error y, más tarde, lo entregaron a la policía española en la frontera de Dantxarinea, en Navarra.
El policía Angel López Carrillo, que en aquellos años estaba destinado en San Sebastián, declaró a EL MUNDO que mantuvo varios encuentros con Metge para proponerle, por encargo de sus superiores, el secuestro de tres dirigentes de ETA en Francia a cambio de dos millones de francos, unos 40 millones de pesetas de la época. Metge falleció, en extrañas circunstancias, en 1985 en un accidente de circulación.
Otra de las personas que participó en el operativo del secuestro de Marey aseguró a EL MUNDO que los mercenarios Sánchez y Talbi habían marcado a Marey, que trabajaba en la cooperativa de Sokoa, como colaborador de ETA. Después, el comisario Metge lo confundió con Lujua cuando lo identificó fotográficamente en Bilbao. Este reconocimiento fue lo que valoró el nivel de la operación y señaló al objtivo.
El nombre de Lujua figuraba también como «objetivo concreto» para la lucha contraterrorista en un documento del Cesid, elaborado el 16 de septiembre de 1983, veinte días antes del secuestro de Marey. En el citado documento, que fue desclasificado por decisión del Supremo, el Cesid mantiene que «desde el mes de abril [de 1983] se vienen realizando actividades en el S.F [Sur de Francia] consistentes en el establecimiento de bases logísticas que pudieran apoyar las acciones operativas que se decidieran posteriormente».
Otro documento del Cesid, conocido como «acta fundacional de los GAL», aconseja que «en cualquier circunstancia se considera que la forma de acción más aconsejable es la desaparición por secuestro». Este documento fue elaborado por los expertos del servicio de información en julio de 1983, fecha en la que se realizaron los preparativos para una nueva fase de guerra sucia contra ETA.
El documento del Cesid, que también fue desclasificado por la Sala Tercera del Tribunal Supremo, destaca que «sólo quien está conduciendo la lucha contra el terrorismo en su conjunto, podrá decidir emprender o no este tipo de acciones».
El conductor de la lucha antiterrorista no era otro que José Barrionuevo, ministro del Interior, por delegación del entonces presidente del Gobierno, Felipe González.
MESA DE INTERIOR.- Sobre Lujua, Sancristóbal ya declaró en el Tribunal Supremo que este etarra era quien estaba en el punto de mira de Interior, pero que se produjo un error y secuestraron equivocadamente a Marey.
La versión del ex gobernador civil de Vizcaya fue después corroborada por Juan Alberto Perote, ex jefe de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (Aome) del Cesid, ante los jueces instructores Baltasar Garzón y Eduardo Moner.
Los comisarios Francisco Alvarez y Miguel Planchuelo también declararon en la Sala Segunda del Tribunal Supremo que decidieron secuestrar a Lujua, no a Segundo Marey, y que la operación había sido planificada desde Interior con anterioridad. Alvarez llegó a reconocer que se entrevistó en una ocasión con Metge en un hotel de Madrid.
En aquellas fechas, el Cesid participaba en las reuniones de la Mesa Antiterrorista del Ministerio del Interior. Uno de sus agentes, Manuel Guerero, jefe del Area-4, especializada en terrorismo, aportaba a la Mesa los datos conseguidos por los espías del Centro en el Sur de Francia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario