jueves, 14 de mayo de 2009

Josman en recuerdo de un luchador que sigue vivo en nuestras mentes, "lo conseguiremos"

EL CABO ROSA EN LA MEMORIA.


Me enteré tarde de la muerte de nuestro Cabo Rosa, Manuel Rosa Recuerda. Los españoles, nos enteramos demasiado tarde siempre de las cosas, cuando ya no podemos hacer nada ante lo irremediable.

Hemos perdido un hombre con la idea pacífica de la libertad, con la idea de la solidaridad y adelantado a su tiempo.
Los gobierno de España no quisieron entender que su tiempo, era el tiempo nuevo de los guardias civiles, Manolo fue el último encarcelado en democracia y por la democracia, por defender la libertad y la dignidad, la defendió como Gandhi, con la razón, con la verdad, a golpes de justicia, a golpes de palabras, que, el militarismo de la época hoy atrincherado en el retiro purga sus culpas en la soledad, sin nadie que les salude, sin nadie que les mire al rostro impenetrable.

Aquél militarismo veía como un peligro de contagio, como si un Cabo de la Benemérita fuera la peste o la gripe porcina, que había que poner en cuarentena en cárceles y psiquiátricos.

La administración socialista en democracia le dió la misma presunta medicina que daba la dictadura a los detenidos comunistas en la DGSE.
Cárcel, psiquiátricos, presuntas torturas, desde Cristo, pasando por Gandhi no ha existido mayor sufrimiento por defender un ideario desde la paz, desde el razonamiento.

Hoy, en este hoy de tristeza por su perdida, algunos que le conocimos nos damos cuenta de la torpeza de la democracia entre las décadas de los 80 y 90, es aquella democracia, la que hoy da a Manolo, el título de mártir, sí mártir por la libertad del último eslabón de la cadena de España.

Tenemos que escribir, y mucho, de ese tiempo oscuro para los guardias civiles, aunque el resto de españoles soñaba con el Estado del bienestar…
Ese tiempo oscuro hurtó a los guardias civiles la luz solar de la esperanza, y para que no quedaran otras opciones, arrancó, metafóricamente hasta los cables eléctricos de conexión, para que hubiera una total tiniebla en nuestro horizonte, donde poder ver que también éramos ciudadanos.

¡Ay, las tinieblas del poder…! ¡De aquél poder…!

Algún día la historia, nuestra historia, se escribirá, ya se esta escribiendo algo, y algunos tendrán que devolvernos nuestra memoria histórica, que también la tenemos, para vergüenza de aquellos que enterraron en vida a hombres como Manolo.

Y que nadie se asuste desde el pacifismo, buscaremos la razón, la verdad, para desenmascarar a muchos que a día de hoy, empiezan a ser cadáveres andantes, resabiados, con el peso en sus conciencias, derribaremos sus mentiras, y su Columna, la Columna del viejo templo.
Su Templo de Salomón, donde eran dioses, y un Sanedrín que se negó a la nueva Ley, crucificando a Cristos.


Acabaron con Manuel, al igual que Herodes con Juan Bautista, pero al igual que él, ignoran los herodes de hoy que, el Mesías hoy viene de forma colectiva y al ser espíritu es incorpóreo y por ende no se puede destruir.

Y este espíritu de lucha pacifica, hoy impregna todos los cuarteles del Cuerpo, y éste espíritu es el mismo, porque vive en conexión de la simiente que nos dejó sembrada en las almas de los guardias civiles el Cabo Rosa.

Quien quiera entender entienda, quien no quiera entender el tiempo le enseñará a entender. Es un problema de madurez, el que han arrastrado durante siglo y medio, algunas estrellas del firmamento.

Pero yo no he nacido para enseñar, tan sólo lo hice para exponer o mostrar.

“Las ideas hay que exponerlas, y no imponerlas” dijo Juan Pablo II en Cuatro Vientos (Madrid)


¡Manolo, descansa en paz, ya que aquí no te dejaron!

José Manuel García García (JOSMAN)



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